
He aqui otro disco de la juventud sonica. Este no tiene mucho en comùn con el primero que subimos (kill yr. idols), ya que es otra cosa. El ruido està, obvio, pero aparece de otra forma, no tan agresiva, sino un poco mas tranquila, aqui el ruido se pone del lado de la calma.
Siguiendo en la linea que empezo con "A thousand leaves" (1998), "murray street", es concebido como un homenaje a new york city despues del 11-s. La leyenda dice que Jim O`Rourke estaba durmiendo en la sala de la banda, ubicada a muy pocas cuadras del lugar en el cual sucedio el atentado, y pudo ver desde una especie de platea como todo se desvanecia. Esas imagenes, esos sentimientos, esas perdidas, son como los ejes principales del disco, el cual se va tornando cada vez mas espeso, cada vez mas urbano, cada vez mas ruidoso. Parceiera que los sonic hablasen mediante sus instrumentos y este disco es como su mas larga charla. Tienen cosas para decir y, de nuevo, aunque el disco no sea uno de los mas accesibles, ya se convirtio en un nuevo pico artistico de los neoyorquinos.
Musicalmente, como ya dijimos, el disco es bastante pesado, no necesariamente en el sentido de qu el disco es aburrido, sino mas bien porque las melodias son bastante intrincadas, los temas son bastante largos, algunos de una oscuridad total, hay bastante experimentacion (no es "NYC ghost and flowers", pero casi), todo comandado por el espiritu inquieto de ese personaje central de los cuatro ultimos disco de Sonic Youth: Jim O`Rourke. Se sabe que O`Rourke fue el encargado de darle una bocanada de aire fresco a Sonic Youth, y su aporte nunca se sintio tanto. "Murray Street" es la obra de cinco personas que estan enojadas, tristes, y se sienten impotentes frente a una situacion que se les va de las manos. Por suerte, al menos tienen sus guitarras para hacernos saber que las cosas, aunque sea al menos por 7 canciones, pueden llegar a estar un poquito mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario